sábado, 8 de septiembre de 2007

Conclusión por encargo.

Pues sí, hay que cerrar este capítulo, hay que cerrar este semestre.

¿Qué aprendí este semestre?

Para comprender lo que aprendí este semestre hay que observar los resultados inmediatos: sólo seis personas cumplieron con muchos de los compromisos que establecieron con la materia, y por lo tanto, seis personas aprobaron el curso. Hubiese preferido que todos lo hicieran... ¿Qué sucedió?

Empecemos por el principio: el diagnóstico que se le hizo a los cursantes reveló una falla sustancial en cuanto a los conocimientos previos e imprescindibles para el entendimiento de esta materia. intenté que tal situación fuese asumida tanto por los estudiantes como por mí mismo. Extremadamente pocos hicieron algo al respecto. A pesar del "sistema de compromiso" los resultados inmediatos fueron los mismos obtenidos en las clases tradicionales... hasta aquí podría sugerirse que el sistema no funciona.

Pero... ¿y los resultados a largo plazo? Recordemos que con este sistema se intenta cambiar una forma de pensar, un paradigma, y eso, pues lleva tiempo, más de un semestre, y sus repercusiones también serán a largo plazo, así que tal vez sí se está logrando algo. Sólo el tiempo lo dirá.

Estuve a punto de rendirme y decidir dar clases tradicionales el próximo semestre. Pero un cambio es necesario. Tal vez haga camino al andar, tal vez los resultados sean a largo plazo, pero ¿cómo saberlo sin emprender el viaje? Sé que no se hace bien algo al primer intento, sé que hace falta mucha práctica y esfuerzo para lograr algo bueno, pero sobre todo hace falta mucho amor para no desfallecer y vencer los obstáculos. Este semestre, ese amor vino del lugar más inesperado. Gracias por creer en mí.

Cada persona es responsable de su propia motivación, cada viaje depende de las ganas de recorrerlo y por muy bueno o malo que sea el camino, la historia que se contará será tan particular como lo es la persona que lo recorre. No hay método que sirva sin amor, no hay obstáculo que no se venza sin ganas, y eso depende únicamente del viajero.

Seguiré ofreciendo mi rumbo, seguiré mejorando los senderos, pero el destino y la historia, siempre dependerá de ellos... he aquí lo que he aprendido.

Profesor Carlos Millán verde.